“But Paris was a very old city and we were young and nothing was simple there, not even poverty, nor sudden money, nor the moonlight, nor right and wrong nor the breathing of someone who lay beside you in the moonlight.”

E. Hemingway.
"París era una fiesta"


Monday, 6 July 2015

Tiñoserías

Ayer, en la playa, el Gabo, Mariana y yo asistimos a un espectáculo que no se nos va a olvidar en buenos lunes.

Esta señorita que aparece en la foto, tan mona con su bikini moteado y su moño rojo, más pintada que una puerta y con su bacán fortachoso al lado, estuvo media hora escarbándose las uñas del los pies, y metiéndose en la boca lo que fuere que allí encontrara, como si fueran pastillas de violetas.

Tengo que reconocer que no pude quitarle los ojos de encima; me llenaba esa sensación mezcla de fascinación y horror, como cuando ves en la carretera a un perro muy muerto sobre el cual los autos han pasado una y otra y otra vez, hasta convertirlo en una especie de torta con algunos dientes de fuera.

A todas estas, el bacán seguía allí, relajado, conversandito, como si lo que pasaba a su lado fuera lo más natural del mundo, y el Gabo dijo que alguien tendría que avisarle a Pepé La Pew, porque aquello con toda seguridad encarnaba su concepto de "l'amour".
"Si eso es en público, imagínensela solita..." - acotó Mariana, con voz de júbilo.

Yo, por mi parte, estaba contenta, como cada vez que me ilumina un rayito de luz de entendimiento. Resulta que siempre me he preguntado quiénes serían los que reencarnan en los bichos de Hieronymus Bosh: ahora ya sé.

Polaroid de la felicidad

http://the-old-man-down-the-road.tumblr.com/archive

Sunday, 5 July 2015

The right words, at the right time

Y pensar que hace otra vida uno se quedaba despierto hasta las doce con tal de escuchar esta canción, la única, y que la sonrisa llegaba a los ojos muchos días después...


Fito, veinte años después


Friday, 3 July 2015

Yo, tan linda, ¿cargando cántaros de agua?

La diferencia no es entre cristianos y ateos, sino entre gente que aplica los principios cristianos en la cotidianidad, y la que se caga en la noticia. La gente realmente temerosa de Dios come mierda con moderación, porque sabe que la gula es pecado; la que va por el mundo sin ley ni rey se da atracones, que por supuesto resultan en empachos, aunque esto  es un mal menor comparado con el crujir de huesos y el rechinar de dientes que vendrá luego.

Dicho esto, tengo que agregar que me encanta esa gente que habla del discurso de Donald Trump contra los latinos como si no les tocara a ellos, recién llegados de Cubita bella, su dosis de desprecio. Yo hago algo parecido, de vez en vez; cuando uno de los amigos de mi hijo me saluda: "Señora...", miro hacia otra parte y pretendo que no es conmigo.

Hacerse el bizo, se llama eso. O, como diría mi abuelita: ¡rómpete, cantarito de agua!

Bonito, sabroso y barato

Lo mejor del Benny es que lo mismo se lo encuentra uno pescando la luna en el mar de Manzanillo, que en la esquina de una terraza escandinava, sonrisa y chino en mano, como Dios manda.


Little fish, big fish swimming in the water


"Pisces: Quiet, dreamy. Stares a lot, seems to look through people. Tries a little too hard to be funny sometimes. Acts like an asshole even though deep inside they are fluffy bunnies. Makes people feel special."

Esta es la descripción más exacta de un Piscis que he leído alguna vez. Me pregunto si el cabrón de mi espejo está detrás de ello...



Thursday, 2 July 2015

Te lo dije bien clarito...

Hoy me ha dedicado la Maga una canción de Agustín Lara, y por demodé que sea la verdad es que me siento como la higuera: no todos los días le toca a uno algo pensado para La Doña.
So there.





Blanco

Si lo pienso bien, siempre he tenido gardenias en mi vida.

Las recuerdo creciendo al lado del busto de Martí, en mi escuelita, y también junto a la ventana enrejada de una muchacha que se llamaba Isabel. Recuerdo a mi abuelo materno cogiéndolas de la mata que sembró Paula para ponerlas en el bote de Cachita. Recuerdo a un señor muy negro que me ofreció una de entre un ramo grande, en el cementerio. El Gabo las escribe una y otra vez, y mi padre me las regala cada mañana, en Cuba, con beso de acompañamiento.

Hoy están a punto de reventar, junto a mí, y eso me reconforta: hay cosas que cambian mucho, y otras que no cambian nunca, aunque se mueran.




Wednesday, 1 July 2015

Amagos

El borracho llega e increpa a la lluvia: "¡Te lo he dado todo, cojones! ¡Todo! Y ahora te vas, y yo voy a tirarme aquí y a morirme, porque ya no puedo más."
Pero antes de morirse tiene una duda, y la suelta: "Chica, ¿tú siempre fuiste tan puta?"

Cuba, verano del año que fue