“But Paris was a very old city and we were young and nothing was simple there, not even poverty, nor sudden money, nor the moonlight, nor right and wrong nor the breathing of someone who lay beside you in the moonlight.”

E. Hemingway.
"París era una fiesta"


Wednesday, 14 March 2018

Locos de amar

Sería mentirle si digo que tengo respeto por la monarquía
Siempre me he cagado en las dinastías y en las patrias putas la banderas sucias
Los reinos de mierda y la sangre azul, mi majestad...



Tuesday, 6 March 2018

Se nos sigue desangrando la llave de la cocina

Por estos días soy cuatro mujeres. Miro mis manos y soy Kali. Miro mis pechos y soy Artemisa. Dentro de mi lengua hay cuatro ríos, con sus guijarros y sus sapos, sus nenúfares y sus excrementos, sus lunas y sus güijes al acecho. Pienso en cuatro dialectos con mi vocecita de cristales rotos, como él dice.

Hay un denominador común de ojeras y pelo negro que lo complica todo: no sé dónde comienzan sus hijos de puta y dónde terminan los míos. Sus noches de ahora huelen a nieve, o a mar, o a alientos de niños; sus días de antes olían a mariposas y gardenias y basura recalentándose en las esquinas y negros pendencieros y rosarios por las tardes, como los míos. Debe ser por eso que ya no distingo. No sé quién metía de contrabando al novio en el cuarto, ni quién se dejaba el pellejo cantando "Bésame mucho" cada noche, ni quién lamía dedos con olor a trementina, ni quién era cintura nada más. No sé quién es más Lolita o más Lulú o más Amaranta.

Algo sé, y es que cuando se quitan, pluma a pluma, los prejuicios, las ganas de juzgar y el miedo a que las juzguen, las soledades heredadas, la vileza de la decencia -pequeños pájaros puhuys- hasta quedarse en cueros -pichones de ángel- mis alas crecen.

Ícaro era un comemierda. Yo soy Isis.





Saturday, 30 December 2017

Lecciones de seducción

"Él ya tiene todo", pensaba mientras recorría el centro comercial, con esa angustia que me provocan las aglomeraciones navideñas. No quería regalarle algo aparatoso porque no va con su personalidad; tampoco algo mínimo y sin trascendencia porque no va con la mía.

Entonces lo vi. Muy negro, muy Aubade, con su encaje y sus cintas, pero con apertura francesa. Definitivamente puto, pero elegantemente así. Carísimo -y aquí he de admitir que cierta tacañería intelectual me asaltó: daba como para diez libros de tapa dura- pero sublime en su simplicidad: el tipo de prenda que ocupa tres centímetros en la gaveta, y los cuatro lóbulos occipitales de un hombre durante décadas.

 No pude evitar una sonrisita mientras la tendera lo envolvía en papeles de seda; seguía ahí cuando me lo puse esa noche, entre una nube de L'Air du Temps; incluso mientras mantenía el equilibrio sobre los tacones vertiginosos seguí sonriendo. Y es que es curioso, que tenga una que estar al doblar para siempre la esquina de los cuarenta para llegar a este grado de inspiración y de seguridad en sí misma; si le hubiera pasado por el frente a un moño de cintas rojas no dudo de que lo habría comprado también.

"Wow" es un americanismo que yo no utilizo. Me gustan demasiado los cuatro idiomas que hablo y sus vericuetos como para expresar asombro con algo tan exiguo; pero he de reconocer que esa noche "wow", acompañado de una mirada a lo Whistling Wolf, fue un buen resumen. Lo otro habría sido componerme algo a lo Leonard Cohen, y no hay que exagerar.











Thursday, 28 December 2017

Y deja que te mate

Voy a cerrar el año como quien cierra los muslos, o un pasado, con La Mora, que sabía lo que le amaba y dejó que la matara. Feliz año nuevo, ciudadanía.


Tuesday, 26 December 2017

Tres, eran tres, y ninguno era bobo

Hace unos años Jesper Juul, un psicólogo y terapista danés a quien admiro, dijo en una conferencia a la cual asistí que, en una discusión doméstica con su esposa, esta le había reprochado:"Hace dos meses no pensabas así". Y él había respondido:"Por supuesto".

De todo lo interesante que allí se dijo, ésto es lo que mejor recuerdo porque fue una lección de vida o, mejor dicho, la confirmación de que uno de mis mantras no andaba, como yo misma tendía a pensar a veces, totalmente errado. El pensamiento ha de mutar, las ideas han de transformarse sin que por ello aparezca la culpa, porque cambiar de opinión no es cambiar de moral o de sentimientos: es sencillamente evolucionar mentalmente. O involucionar, si tiene uno muy mala suerte -esto también ocurre.

Victor Hugo describía al obispo Myriel como un hombre que no negaba nada, ni siquiera los fantasmas; tampoco aseguraba nada, ni siquiera los milagros. Esa ventana abierta a la duda es, para mí, imprescindible. No estoy tan convencida de nada que una razón de peso no pueda cambiar; no tengo ideas fijas; no creo que lo que pienso y digo va a misa: si algo me han enseñado los años es que cada gato tiene cinco patas. Esto me ha hecho humilde: escuchar las opiniones de los otros y masticarlas es, más que necesario, vital; lo contrario conlleva ir por la vida haciendo papelazos.

Así pues, dejo por aquí estos tres documentales, que son lo mucho que he visto últimamente porque mi tiempo es pequeñito, pero que me parece que valen la pena. A mí, la hija de Tula y Freddy, con todos sus 160 cm de melena e ironía; ingenua a veces, pero buena gente.








Volver a los 17

Debe ser el cansancio. O el vino. O saber cómo pasó tan rápido el tiempo.


Tuesday, 19 December 2017

Arándanos

Y no, no recuerdo el capítulo ocho, pero en cambio recuerdo que también dí esto, que a lo mejor no cambió tanto como las otras, pero que importó igual, de este lado.

Sunday, 17 December 2017

Ekua, viejo

A esta hora, en mi ciudad, hay tambores para un viejo con muletas. A los hijos de San Lázaro y a quienes lo veneramos, aché y luz en su día.