"...y no se me olvide de su dosis de veneno, que sin eso no somos más que un par de trigueñas insípidas."


Mi Maga, que tira con Máuser, y tira bien.

Sunday, 29 March 2015

Ramos de domingos y jesúses de chocolate

Esta noble casa y sus menos nobles dueñas se largan a Leche Cortada, no sin antes desearles a todos los que tengan la peregrina idea de llegar por estos andurriales, una Semana Santa para gente decente.

Pórtense bien, (y si quieren portarse mal háganlo solos, carajo, que Judas Iscariote se ahorcó sin más barullo); disfruten el sol, los huevos y los retoños; amen mucho, gasten poco, y recuerden que el único mandamiento que cuenta es el onceno: No joderás a tu prójimo bajo concepto alguno.

¡Abur, ciudadanía!


Saturday, 28 March 2015

Tristecina

—Mi mamá sabe hacer pizza. Y tú, ¿qué sabes hacer?

La pregunta me toma por sorpresa. Es rubia, y lleva botas verdes, y un gorro demasiado grande que le cae sobre los ojos; algo, que por alguna razón adopta la voz de Nitza, me dice que lo que su madre sabe hacer es descongelar una pizza y ponerla a hornear, así que decido irme con una verónica:

—Sé hacer algunas cositas. Albóndigas, por ejemplo. ¿Te gustan las albóndigas?
—Si, y también las salchichas.
—Qué bien. ¿Y cómo te llamas? 
—Tuva, y no tengo papá. 

Este es el tipo de situación que me hace desear con todas mis fuerzas tener una máquina del tiempo. Si la tuviera, no habría salido a beberme la dichosa copa al jardín, mientras ellas se columpiaban. Ahora no me queda más remedio que decir algo. 

—Bueno, a veces ocurre eso. Algunos no tienen papá, y otros no tienen mamá, como Pippi Mediaslargas. ¿Sabes quién es Pippi?
—Si— responde, mirándome muy fijo, sin saber a dónde quiero llegar.
—Bueno, pues Pippi no tenía mamá, sólo un papá que era capitán de barco y Rey de los Negros.
—¿Por qué no tenía mamá?
—Porque su mamá había muerto— digo, mordiéndome el labio inferior.
—Mi papá no ha muerto. Vive en otro país, con otra esposa, pero yo no sé dónde porque no le importo...

Y es aquí que me callo, y la miro, y me mira, y sé que espera que diga algo más, o a lo mejor no, porque a la edad de siete años ya está acostumbrada a ciertos silencios sin explicación. Un minuto más tarde va a correr detrás del gato, chillando de entusiasmo, mientras yo regreso a mi libro. La copa ha de esperar a más tarde; a quién se le ocurre beber con el corazón lleno de agujeritos.

Can't find a Vedder man

"...no, that one, the one with all the black hair...Yeah, her."


Estampas

 Son mis vecinos en Cuba.

 Él, judío de segunda generación y por tanto apodado El Moro, fue durante años el loco del barrio, siempre descalzo y a medio vestir, sentado a la entrada de una casa que en su momento fue suntuosa, y que ahora se le estaba comenzando a caer encima. Ella es una bandida: rapaz, fiestera, suelta de lengua y en su tiempo de bragueta.

 Por alguna razón terminaron juntos y ella, a fuerza de maña y trabajo, resucitó la casa y la ha dejado como estaba antes, pero además se le ocurrió la brillante idea de alquilar por horas tres de las cuatro habitaciones que tiene. O sea, ha puesto un burdel, pero sin putas fijas. El único trapiche que yo he visto funcionar efectivamente en mi vida, es ese: la molienda es imparable, por ahí nunca han pasado las horas negras del tiempo muerto.


Hay un viejito que pasa cada día muy temprano, con una caja de madera atada al portapaquetes de su bicicleta, llena de pan recién horneado para vender. Es muy simpático, extremadamente educado, siempre me echa la bendición, y me pregunta cómo dormí, y me cuenta qué número salió en la charada.  Una mañana, mientras me daba el vuelto, se quedó mirando para la ventana de la casa de Ellos que da a la calle, escuchando la música que se filtraba por entre las persianas -invariablemente Marc Anthony o Álvaro Torres, dependiendo del grado de romanticismo del guajiro de turno: sin esos dos no hay sandunga posible en los pueblos del interior cubanos- y me dijo bajito:

—Este reloj mío, se atrasa. Marca las siete y cuarto, pero debe ser mucho más tarde, porque yo no puedo creer que haya cristianos "en eso" tan temprano...
 Nunca se sabe, la gente está del caramba... le respondí yo, y me despedí de él, y fui a morirme de risa entre mis helechos. 


Friday, 27 March 2015

Pink Jam


Wet in Seattle

Seattle es la única ciudad de los Estados Unidos en la que pienso con añoranza, a pesar de no conocerla. La culpa, por supuesto, es del grunge, de las horas pasadas con el brazo de Eddie Vedder rodeando mi cintura, pero también de la lluvia, porque sé que allí llueve constantemente -como en Bergen, donde siempre es primavera de lilas y charcos tiernos para chapotear con botas de bolitas- y yo soy capaz de amar incondicionalmente casi cualquier cosa que esté asociada a un aguacero.

La idea de estos chicos de aprovechar la lluvia para hacer arte ha sido la curita en el alma de la semana, por demás muy triste. Más désto, Viejo del Cielo.









Pero, además, una pequeñísima dedicatoria: Romualda querida, cómpice de hemingways, melenas y causas perdidas, esta va para ti. La fuerza y Pinto están contigo; dale, que tú puedes. :))






Thursday, 26 March 2015

Del horror, una repuñetera vez más

Según el diario, el sistema del avión de Germanwings que se estrelló hace dos días sobre los Alpes, cuando volaba de Barcelona a Düsseldorf, fue manipulado por uno de los pilotos para causar el accidente.

Hace tiempo que no lloraba así de pura rabia, de impotencia, pero hoy es el día. Nada en el mundo, ninguna enfermedad mental, ningún grado de desesperación, nada, absolutamente nada justifica que alguien arrastre consigo a la muerte a ciento cincuenta inocentes, entre ellos quince adolescentes y dos bebés.

Ahora mismo me encantaría creer que hay un infierno, y que este hijo de puta va a parar allí; sería un consuelo. Lastimosamente, cada vez estoy más convencida de que el infierno es esto, aquí, ahora. 

Monday, 23 March 2015

Riversiding


―¡Pototo, suéltame ya, mira que me tienes lleno!― decía mi papá.
―¿Pero por qué, Filomeno, si Pototo no ha hecho ná'? ―ripostaba yo, y los dos nos reíamos a carcajadas.

Tener cuatro años, un héroe, un montón de recuerdos heredados y cierta gracia monil, eso es lo único que hace falta para ser completamente feliz. Y paciencia, mucha paciencia.




Sunday, 22 March 2015

Ask me how I know

Y resulta también que es domingo, y que anda esta cancioncilla sonando dentro porque para eso tiene una un papá, y una estrella azul a la que ir cuando se muera.



¡Aló! ¿Quién ñama?

Y resulta que el sitio existe y es amable, y que está repleto, y que el concierto es un éxito, y que Sting lleva barba y una camiseta que más bien parece una segunda piel, y venas gruesas como las cuerdas de ese bajo que lo obedece, y que se ve sensual, y seguro de si mismo.

Demasiado seguro. Desagradablemente seguro, incluso, según el periodista que reseña el concierto. Sobre todo cuando mueve las caderas mientras canta "Desert Rose". Y yo con ganas de decir como mi buena Elisa, cada vez que la sacaba de quicio alguno de aquellos subnormales que tenía por alumnos: "¡Ven aquí, demonio, que te voy a cocotear!"






 Ps. El periodista en cuestión  firma M. Ståle. La M es de Mienvidiacochina.