“But Paris was a very old city and we were young and nothing was simple there, not even poverty, nor sudden money, nor the moonlight, nor right and wrong nor the breathing of someone who lay beside you in the moonlight.”

E. Hemingway.
"París era una fiesta"


Friday, 26 August 2016

Yo adivino el parpadeo

Mi mejor amiga ha aparecido ayer en la cocina,  a las cinco y media de la tarde.

"Dios mío, pareces de veinte años", ha dicho mirándome de arriba a abajo. También yo me he mirado, pero de abajo a arriba: zapatillas deportivas con aditamentos ortopédicos para el dolor eterno de los pies planos; pantalón deportivo de alguna marca que no alcanzo a reconocer, porque no lleva letras sino signo; camiseta de Nirvana; coleta- porque desde que me corté el pelo los rizos andan a lo Shirley Temple, enseñado el uan, tu, tri-; y manos sumergidas en la masa de las albóndigas italianas.

Veinte años. Según Gardel, nada. Y puede que haya tenido razón, recostado de la pared del arrabal; la edad es nada sin el instinto, sin ese saber exactamente qué pasa aunque el mar lo niegue, sin la necesidad de saltar contra la coriente, por fuerte que esta sea.

Dímelo otra vez, Carlitos, a ver si me lo creo.




Thursday, 11 August 2016

Se reparan alas

Hace algunos años, Stefan Sundström tocó en su guitarra para mí una de mis canciones más queridas, "Sabina camina por el malecón". Al terminar, le comenté que siempre me había preguntdo por cuál malecón caminaría realmente aquella muchacha que no quería rosas, ni anillos, ni promesas, ni murallas que defender, aquella muchacha a la que la bastaba el mar. 

¿Quieres saberlo?me preguntó él, con una sonrisa en cada una de sus patas de  gallo rebelde.
 —No—, le respondí, y él asintió complacido.
 —Eres muy sabia—dijo, y volvió a cantar.

No quería, y no quiero saberlo. Si de algo me he convencido es de que las realidades son como la arcilla, moldeables según las manos más o menos expertas de cada quien, y que entender amores es, como diría otro trovador de mi melena, pretender parar el universo.

Aunque se fue, Sabina.

Wednesday, 3 August 2016

Eclipse de mar



—¿Cuál es la respuesta?– preguntó el rey.
—Sí,  siempre– respondió Alicia.

Fine and mellow

Dentro de unas horas, estaré acurrucada en los brazos de mi papá, bebiendo buen vino y escuchando cómo le fue en Shakespere and Co., mientras Billie maulla detrás. El mar se calla y me abandona, pero yo aún tengo mimos.


Tuesday, 26 July 2016

Madrina, me duele la boca

Rey Haggard: ¿Qué miráis,  señora?
Lady Amalthea: El mar...

La tormenta se acerca,  y el mundo se va envolviendo en mil tonos de gris,  como si lo pintara El Greco. Las ardillas se esconden, se callan las corneas,  se acurrucan los gatos sin dueña; sólo las gaviotas permanecen indiferentes, concentradas en su tarea: siguen buscando la luna llena que arañaba el mar.

Thursday, 21 July 2016

Up here, in Michigan

Cada año llego con el mismo propósito: escribir. Aprovechar el tiempo y la paz y el mar,  y escribir. Y sin embargo,  en los últimos siete días no he escrito un solo párrafo. He cortado la hierba. He recogido flores a la vera del camino.  He recibido amigos.  He bebido vino. He bajado al mar una y otra vez. He recordado mucho a mi amado y buen león. He pintado una silla. He leído dos libros. He servido café en tazas centenarias. He preparado tostadas con mermelada hecha por mí. He vestido camas con sábanas de hilo. He visto águilas pasar,  y salmones saltar. He extrañado la luna. Pero no he escrito. Y no pasa nada,  porque así sea; la vida es larga aún.  Y se está tan bien acá arriba,  en Michigan...

Wednesday, 29 June 2016

Sáficas

"Me encanta tu nombre", ha dicho ella con una sonrisa enorme en su carita perfecta de ninfa eslava. "Cuando nos presentaron, le hablé de ti a mi marido; le conté de tu pelo, y de tu cara, y de lo bien que me habías caído..."

Siempre es así: una mujer bella no tiene reparos en reconocerle la belleza a otra, ni en alabársela. Los reparos son para las feas, a quienes la envidia les entumece la lengua y el corazón. Se lo había dicho a otra amiga, unos días antes, a raíz de otros sucesos, después de un par de copas, dedo sentencioso en alto.

"Sí, pero tú tienes miel de abejas para las mujeres", me contestó. "Si fueras lesbiana tendrías un harém de jevitas..."

Y nos echamos a reír, en parte por la idea y en parte por el argot barriobajero, que en su voz bien timbrada de profesora y muchacha bien suena hilarante, pero yo luego me he quedado pensando, porque es cierto.
He llegado a la misma conclusión muchas veces: si yo fuera realmente inteligente cambiaría de bando ahora que tengo público variado y de calidad tirando piedrecitas; después voy a estar queriendo sin tener con qué, como diría mi abuelita.

El problema es que, conociendo mis fobias y mis filias, si mañana me despertara con el pie izquierdo lo más probable es que pasara de largo ante la belleza y las curvas de estas festejantas y fuera directo a enamorarme hasta los huesos de la  última giganta barbuda y tarabiscoteada que se le hubiera escapado al circo de la vida en una camioneta Ford del '52, de color rojo bombero.

Y así, no vale, ¿verdad, David Lynch?





Tuesday, 28 June 2016

F es de Frida, fuerte y fueron


Yo amo a Frida Kahlo. En su patio de terracota y verde, entre  monos y girasoles; en su cama de dolores multicolor; en sus vestidos de loca; en sus cejas haciendo puente para la pasión; en su destartalada dignidad de paloma me encuentro, cada vez vez que me busco. Por eso no me gustó esta película;  Frida se merecía un film por cada par de ojos que vieran sus cuadros y leyeran sus cartas al elefante que no la supo querer. En cambio, las canciones se me quedaron bajo la piel, por aquello de la ley de las compensasiones, que no existe.



Sunday, 19 June 2016

L es de luna y lengua

—El árbol tiene tres hojas amarillas: ¡ha llegado el otoño!
—En lo absoluto; el árbol tiene hojas amarillas porque está enfermo.
—No está enfermo,  se viste de otoño para mí.
—Estás loca.
—Y también tú,  que te conformas con mis razones.
—Cuando estás desnuda,  pero entonces me conformo con todo; no cuenta.
—Claro que cuenta,  nadie está más o menos loco, vestido.
—Y podrás usar la falda de tweed verde que tanto te gustó el año pasado...