“But Paris was a very old city and we were young and nothing was simple there, not even poverty, nor sudden money, nor the moonlight, nor right and wrong nor the breathing of someone who lay beside you in the moonlight.”

E. Hemingway.
"París era una fiesta"


Saturday, 5 September 2015

Hogar


nadie deja su hogar a no ser
que el hogar sea la boca del tiburón
corres hacia la muralla sólo
cuando ves que toda la ciudad corre también
tus vecinos aún más veloces que tú
con el aliento ensangrentado  en la garganta
y el chico de tu clase que
solía besarte detrás de la vieja fábrica
carga un arma más grande que él mismo
sólo dejas el hogar cuando
el hogar no quiere que te quedes.

nadie deja el hogar a no ser que el hogar te persiga
brasas bajo los pies
sangre caliente en tu estómago
es algo que no pensaste hacer
hasta que sentiste el cuchillo en tu cuello
e incluso entonces cantaste el himno 
por lo bajito
haciendo pedazos tu pasaporte en el baño de un aeropuerto
sollozando porque cada bocado de papel
dejaba claro que nunca volverías.


tienen que comprender
que nadie pone a su hijo en un bote 
a menos que el agua sea más segura que la tierra
nadie se deja las manos bajo un tren, bajo un vagón
nadie pasa noches en la barriga de un camión cerrado
alimentándose de diarios
a menos que las millas recorridas signifiquen algo más que un viaje.
nadie se arrastra bajo una cerca
nadie quiere ser golpeado
desdeñado

nadie escoge un campo para refugiados
o cacheos que te dejan el cuerpo dolorido
o la cárcel
porque la cárcel es más segura
que una ciudad en llamas
y un custodio
en la noche es 
mejor que un pandilla
de hombres que se parecen a tu padre
nadie lo soportaría
nadie podría acostumbrarse
no hay piel alguna así de resistente


los
fuera de aquí, negros
refugiados
sucios inmigrantes
asilados
sabandijas desangrando nuestro país
negros con la mano extendida
malolientes
salvajes
jodieron su país y ahora quieren
hacer lo mismo con el nuestro
cómo estas palabras
las miradas de odio
resbalan sobre tu piel 
quizás porque te hacen menos daño
que un miembro arrancado


o las palabras son menos dolorosas
que catorce hombres entre tus piernas
o los insultos son más fáciles de tragar
que los escombros
que los huesos
que el cuerpo de tu hijo 
hecho pedazos

quiero regresar a casa
pero mi casa es la fauce del lobo
mi casa es el barril de una pistola
 nadie dejaría su hogar 
a menos que el hogar lo persiguiera hasta la playa
a menos que el hogar te diga
que te apresures
que dejes atrás tu ropa
que te arrastres en el desierto
que quedes a la deriva en el mar
ahógate
sálvate
pasa hambre
ruega
olvídate del orgullo
sobrevivir es más importante

 nadie deja su hogar hasta que el hogar es una voz sudorosa en el oído
diciendo:
vete, 
aléjate de mí, 
no sé en qué me he convertido
pero sé que cualquier otro lugar es mejor para ti 
que yo ahora.

Warsan Shire


Wednesday, 2 September 2015

Closure

Haciendo memoria, he recordado más. Le gustaba la ciencia ficción, a aquel chico, y sabía que me gustaba escribir. De hecho, creo que fue una de las pocas personas a quienes dí a leer mis cuentos de entonces; la verdad es que, excepto uno,  no sé qué se hicieron, pero es mejor así, porque sospecho que me moriría de vergüenza ajena si los leyera ahora -una cambia tanto en veinte y tantos años que parece que estuviera hablando de otra muchacha.

 La cosa es que que me pidió una vez que le dedicara mi primer libro, si alguna vez lo escribía, y yo le dije que sí. Era fácil decir que sí en aquella época, me digo a mí misma hoy; cualquier dolor estaba aún por llegar, -pronto, muy pronto, pero no todavía- y las promesas crecían entre las brujitas del jardín. De modo que le prometí la dedicatoria, segura de que no sólo escribiría el libro, sino de que él seguiría en mi memoria, como una banderola de la decencia, erguida y ondeante, para cuando lo hiciera.

La verdad es que lo recuerdo porque sí, porque los elefantes y yo tenemos la desgracia, porque sólo una lobotomía terminaría del todo con ciertas cosas, porque lo que se sustenta de los sentidos está destinado a sobrevivir; pero, a estas alturas, he de ser sincera: no hay libro aún, y puede que no lo haya nunca pero cuando lo haya no se lo voy a dedicar a nadie que haya pasado por mi vida sin hacerme daño.

 Lo que sí puedo hacer, y hago, es reconocer que no cumpliré mi promesa y disculparme por ello: lo siento, Danny. La última vez que te ví estabas con una rubia que tenía más curvas en un solo lado del cuerpo de las que yo tendré jamás, cerebro incluído: espero que eso te haya compensado. Te dejo en cambio esta cancioncilla, que te escuché tarararear entre dientes un día.
 Good luck, and good life.





Cantaclaro

Cada vez que veo o escucho a alguien quejarse de lo mordaces que somos las mujeres me viene a la mente un pequeño incidente.

Si lo pienso bien, tiene que haber ocurrido antes, o quizás durante alguna de aquellas pequeñas, muchas pausas del cataclismo inicial, cuando todavía no me dolía nada; la cuestión es que era muy joven, y estudiaba primero de inglés, y tenía un compañero de clases que, después de meses de miraditas, se animó a invitarme al cine, una tarde. Acepté, más que nada por no hacerle el desaire, y fuimos a ver "Sueño Tropical", una de las peores películas del cine cubano de los noventa. (Peor es poco: punible, es el término adecuado).

Recuerdo perfectamente que no intercambiamos ni media palabra durante la hora y algo que duró aquello; luego él me acompañó a mi casa, y se despidió con una frase que no sólo me tomó por sorpresa sino que me dejó cavilando. Al otro día  el grupo de amigos, que había seguido con interés la coyunda de las miradas, no cabía en sí de la curiosidad, y la verdad es que yo tampoco cabía en mí de la perplejidad, así que cuando una de las muchachas preguntó: "¿Y entonces? ¿Qué pasó? ¿Qué te dijo?", tuve que responder con la verdad:

—No mucho. Nada, en realidad, mientras estuvimos en el cine, —contesté—;pero luego, cuando se iba, me dijo que si me había gustado la película haría bien en ser su novia, porque él "trabaja muy bien en la cama".
—Ah, sí, eso es verdad—replicó el novio de otra de las amigas.— Él en la cama trabaja muchísimo: poniendo mosquiteros no hay quien le eche un pie alante.

El grupo estalló en risas, y yo con ellos, pero desde entonces no hay quien me haga cuentos: los hombres son hombres mientras no pueden ser mujeres, y la mayoría puede, cuando le parece.

Nota aparte: Si alguno de mis compañeros de estudio pasara por acá, por casualidad, y reconociera al susodicho en cuestión, se le ruega encarecidamente que la risa sea por lo bajito. Me consta que el escozor duró años, y no quiero más remordimientos.

Segunda nota: He decidido ponerle musiquita a esto, y nada mejor que "Oh, vida", de Benny Moré, que además de ser una de mis canciones del corazón era lo único salvable de la película. So there.



Leather on your lips

El diario hay un soldado enmascarado, utilizando todo el peso de su obsceno cuerpo para inmovilizar a un niño; hay cadáveres pequeñitos, flotando en un mar de indiferencia; hay turbas tristes, mirando impotentes los trenes de la alegría, al otro lado de la cerca; hay políticos con cara de cerdo y alas de tiñosa esperando más desgracia, como quien espera Abril.

Fuera del diario, en cambio, hay esto. Y viéndolo me siento como mi calle, cuando el aguacero de las tres cae y rellena sus baches y arrastra la basura, y lo limpia todo con una fuerza efímera pero imposible de ignorar. Luego aparecerán los gorriones ahogados, pero esa será otra pena.


Tuesday, 1 September 2015

Trenchcoated

Mi papá, y el forro rojo y suave de su London Fog. Bogart. John Constantine. Sting. Cutting Crew. Y Sinead O'Connor, calva y bella y llorosa, caminando entre tumbas otoñales. La sonrisa que me devuelve el espejo es por eso, porque un sobretodo es muchísmo más que un abrigo, si uno le llena los bolsillos con trillos del corazón.




 
 







Monday, 31 August 2015

Manifesto

Leído en el blog de Sinead O'Connor, chula entre chulas, y copiado aquí con el propósito expreso de felicitarme a mí misma por tener, en materia de hombres, criterios compartidos por las Escogidas. Nunca, nunca más dudaré de ellos.

The man who runs my site will protectively suggest I may want to visit the bathroom for a few intimate moments and a subsequent cold shower before deciding to post this on the site but I will of course ignore him as it's too late now and the her-moans are having the best of me.

I recently read of a woman in America who married and regularly humps her truck. I don't yet own a truck but I'm beginning to understand her head space. And am worried I too may be so desperate for sex that within days I might run up the road and hump Bray Cab's whole fleet in one hour. Forty quid clear-up afterward. Can't say fairer than that. Except maybe a photo for their web-site. Which would be fine.

My shit-uation sexually/affectionately speaking is so dire that inanimate objects are starting to look good as are inappropriate and/or unavailable men and/or inappropriate and/or unavailable fruits and vegetables. I tell you yams are looking like the winners. I actually do know a woman who is a performance artist from America. I have a photo of her being escorted arm in arm by two uk police man onto a plane back home cuz she humped a yam in the middle of her show. I just know that's going to happen to me if I don't take drastic action.


Needless to say what I do for a living makes it hard for me to find men that only want me cuz they like my (legendary) arse. Yet I am in the peak of my sexual prime and way too lovely to be living like a nun. and it's VERY depressing.

So I've been pondering on whether or not I should join some Irish dating agencies. Of course if I did it would end up in papers so I may as well save myself the registration fees. Besides which a friend of mine uses dating agencies and half the men actually have wives.

Am in desperate need of a very sweet sex-starved man.

He must be no younger than 44.

Must be living in Ireland but I don't care if he is from the planet Zog.

Must not be named Brian or Nigel.

Must be blind enough to think I'm gorgeous.

Has to be employed. Am not fussy in what capacity generally but vehicle clampers need not apply.

Leather trouser- wearing gardai, fire-men, rugby players, and Robert Downey-Junior will be given special consideration. As will literally anyone who applies.

I like me a hairy man so buffed and/or waxed need not apply.

No hair gel.

No hair dryer use.

No hair dye

Stubble is a non-negotiable must. Any removal of stubble would be upsetting for me.

No after shave.

Must be very 'snuggly'. Not just wham-bam.

Must be wham-bam.

Has to like his mother.

Has to like his ex and or mother/s of his children.

Has to live in own place.

I must end now as I have a hot date with a banana.

Applicants can apply through my secretary at vampyahslayah@yahoo.com


Bruised but unbeaten

Sentado él en la cama aún sin hacer. Sentada yo sobre su regazo, envuelta en brazos, segura y caliente como una gata, disfrutando ser acunada mientras sus manos se llenan de pechos y caderas.
 Cantwell y Renata, contra los caníbales de viento.


Friday, 28 August 2015

Licencia para no crecer

Alguien tendría que explicarles a quienes manejan la industria de los fármacos sicalípticos las leyes del uso, el usufructo y la propiedad, en aras de ahorrarles tiempo y esfuerzos. Ofrecerme una y otra vez métodos para "alargar mi masculinidad" es como ofrecerme un dromedario más veloz: lo agradezco de corazón, pero es que no tengo un dromedario, ni siquiera uno viejecito, con lo cual el cambio sería más bien fraudulento. Usufructuaria sí, propietaria no.

Además, tomando en cuenta mis manías de limpieza y mi obsesión con la campiña francesa, si tuviera una masculinidad lo más probable es que me pasara el día echándole polvos de talco inglés y gotas de agua de lavanda, y vaya usted a saber qué urticaria cogería no más en cuestión de horas, lo cual echaría a perder cualquier buen propósito de los buenos boticarios, ángeles guardianes de todo lo caído, para disgusto de mi abuelito, -Dios lo tenga en su gloria- que también lo fue, y yo ya no tengo un huequito libre en esta conciencia para más perredades.