Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón.
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

A. Pizarnik

Thursday, 2 July 2015

Blanco

Si lo pienso bien, siempre he tenido gardenias en mi vida.

Las recuerdo creciendo al lado del busto de Martí, en mi escuelita, y también junto a la ventana enrejada de una muchacha que se llamaba Isabel. Recuerdo a mi abuelo materno cogiéndolas de la mata que sembró Paula para ponerlas en el bote de Cachita. Recuerdo a un señor muy negro que me ofreció una de entre un ramo grande, en el cementerio. El Gabo las escribe una y otra vez, y mi padre me las regala cada mañana, en Cuba, con beso de acompañamiento.

Hoy están a punto de reventar, junto a mí, y eso me reconforta: hay cosas que cambian mucho, y otras que no cambian nunca, aunque se mueran.




Wednesday, 1 July 2015

Amagos

El borracho llega e increpa a la lluvia: "¡Te lo he dado todo, cojones! ¡Todo! Y ahora te vas, y yo voy a tirarme aquí y a morirme, porque ya no puedo más."
Pero antes de morirse tiene una duda, y la suelta: "Chica, ¿tú siempre fuiste tan puta?"

Cuba, verano del año que fue

Monday, 22 June 2015

D'aliñas douradas

Sentadas en la terraza, ella y yo.

Ella con su cigarrillo eterno, sus jeans razgados, sus crespos de cobre, sus olores a patchuli y azahar, sus bragas rojas de feminismo encarnizado, sus tótems, sus uñas mochas, sus series criminales de tapa blanda, sus muebles enormes, sus cacerolas erráticas, su manera libre de criar los hijos, sus alfombras voladoras, sus aceites ardientes, su desorden cósmico, sus pecas de niña pequeña, sus camisetas de iris.
Ella, soñando  hacia adelante, entusiasta del futuro y sus cherembecos de vivir.
Ella, cuarenta, casi diecinueve.

Yo con mi eterna copa de vino helado, mis lilas tímidas, mi vajilla de las bisabuelas, mi mundo de hilo y algodón oloroso a lavanda, mi mar de querer, mis arcones de cedro, mis difuntos vivos, mi melena de noche, mis aguaceros y mis gorriones enterrados, mis ironías a flor de piel, mi perfume de siempre y sus palomas tiesas, mis obsesiones de madre judía, mi melancolía enconada, mi despiste selectivo, mis polvos de olor, mis vestidos verdes.
Yo, metiéndome en el bolsillo del pasado y mirando desde allí el mundo con sólo un ojo.
Yo, treinta y seis, casi ochenta y cinco.

Ella y yo, tan distintas, pero al mismo tiempo tan de buscarnos, porque de las diferencias nos ponen a salvo la risa, y las puertas verdes.


Saturday, 20 June 2015

De diosas sin corona

Y lo peor de todo, carajo, con una negra. Él corrigió: ‘Mulata’. Pero entonces toda precisión salía sobrando: ella había terminado.
“—Es la misma vaina —dijo—, y sólo ahora lo entiendo: era un olor de negra.

 Gabriel García Márquez, “El amor en los tiempos del cólera"

Con las berenjenas en mente, la melena cocinándose a fuego lento en el olor de las camelias y el mar a punto, me falta sólo una jaula con tres cuervos perfumados, pero eso también llegará.





Thursday, 18 June 2015

Pero nunca vodka, V.


V. pregunta si el tiempo lo cambia todo,
las cosas que fueron, y las que serán.
Si lo oscuro puede tornarse blanco y luego negro
otra vez,
y si estás tomando el lugar en consideración,
y en  ese caso ¿estamos haciendo lo correcto?
¿y te quedarás conmigo, pase lo que pase?







Wednesday, 17 June 2015

Pena de miércoles

Acabo de leer que mi adorado John Hurt tiene cáncer en el páncreas. Me duele ya, porque crecí a su sombra, y su voz es aún el bolsillo donde me meto cuando el mundo me estorba para respirar.

 Muerte, puta vieja, ponte a los pies de la cama. Y tú, cúrate, mi narrador de cuentos.






Fantasías sin animar

La felicidad ha de ser un lugar muy quieto donde se pueda leer todo el día, y donde bichitos como estos sean cosa común.
Y he hablado de él varias veces antes pero igual, Scott Radke, everyone.