Hace unos días, cuando hablábamos de conchas y toros, Carlota dijo que en Chile una botella de vino bueno cuesta 5 dollares, y una de vino muy bueno 15. Y yo, que a veces ando como el guanajo, he comenzado hoy a sacar cuentas, y no salgo de mi asombro.
5 dollares son 28 coronas noruegas. O sea, lo que cuestan dos paquetes de leche o una barra de chocolate. Y con las 60 coronas a que corresponden los 15 dollares podría apenas comprar una botella del peor vino que haya en el mercado noruego. La más módica de las botellas del Amarone que tanto me gusta cuesta 40 dollares.
O sea, que otra vez Dios le da habas a quien no puede roer. Y digo yo, Carlota, será que podemos establecer una red de tráfico Santiago-Oslo, a ver si se me pasa esta envidia?
