Que nunca falta alguien que sobra y que hay quien se pone peros hasta a si mismo es de sobra sabido, pero hay veces en que la catalina se va de home run y no regresa, como en el caso de estos señores, que en lugar de sentarse a disfrutar la visión de la morenaza de abajo -que para mayor gloria ni habla- andan inventando daños y perjucios a la moral.
¡Vivan y dejen vivir, carajo!