Saturday, 22 September 2012

Blackened

Tiene mi edad y es grande y rubia y nacarada y va vestida de rosa pálido. Charla incesantemente sobre sus niños y su escuela y su marido y el trabajo y las  fiestas navideñas que ya están -¿no es fantástico?- a la vuelta de la esquina y ríe con un gorjeo dulce y ronco que estremece su pecho de paloma. Si le digo que me arden las cuatro medias lunas que me dejó en el muslo, junto a la macha de café, la noticia de la niña que intentaron raptar ayer, me mirará con asombro azul a través del cristal y seguirá hablando, hablará más, volverá a hablar de cualquier cosa que no llegue al rojo.
Mejor así.


2 comments:

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    1. Yo me alegro por ella. Si todo el mundo amamantara sus demonios con la misma frecuencia que yo andaríamos aún más jodidos de lo que andamos. O no, dependiendo de la voracidad.

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¡Habla, pueblo de Aura!