Thursday, 19 February 2015

De lo simple

Juanito Pons recorría el pueblo a caballo, ebrio hasta el sombrero y vociferando entre trago y trago una letanía que para la mayoría de los que lo conocieron quedó en el olvido como cosas de borracho, pero que mi familia, mitad en broma y mitad en serio, adoptó como mantra, porque era la vida resumida en dos frases simples y lapidarias:

"¡Que viva Juanito Pons, carajo! Y cuando Juanito Pons se muera, ¡a la mierda Juanito Pons, carajo!"

No grito como él porque tengo  vecinos, y a caballo no sé montar, pero por cada día de falsos profetas anunciando el fin del mundo tal y como lo conoce la gente de a pie me reafirmo en su filosofía.
¡Que viva Juanito Pons!

3 comments:

  1. Practico que era el hombre , si vives , vives, y cuando ya no, pues te vas al coño .

    Hablas de los vecinos , ¿que vives , justo en Oslo? .

    Aun ahi, con la estufa puesta ¿no? .

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  2. Todo el mundo tiene vecinos en este país, a no ser que viva uno en alguna islita solitaria en medio de algún fiordo, lo que no es el caso. Y sí, la estufa está puesta porque afuera hay un día gris y lluvioso, totalmente fantástico, y habrán aún muchos más, Dios mediante.

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  3. Lo de la estufa, solo lo supuse, la respuesta no se ajusta a mi pregunta, pero bueno... .

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¡Habla, pueblo de Aura!